¿Te acuerdas de mi?
Recibí una llamada telefónica en Chimbote. Al principio me costó recordarla. Por ese entonces tenía en mente a la que actualmente es mi esposa.
Los datos que me daba eran muy exactos y ahí estaba ella sentada en mis recuerdos, simpática, dulce, conversadora. Estuvimos juntos dos meses, hace muchos años atrás, al menos unos 20 años.
Actualmente yo estaba casado y con un hijo en la universidad.
La conversación me atrapó, más aún cuando me confesó que para ella había sido el amor de su vida, todo y que sabía que estaba casado, seguía pensando en mi.
Yo vivía en Chimbote y ella en Lima, pude organizar viajar. No puedo negar que me llamaba la atención verla. Y así fue, yo parecía un adolescente sin cabeza viviendo una locura de amor. Estuve una semana con ella viviendo su amor y mi sentir clandestino.
Al segundo día me comentó que se había quedado embarazada de mí, eso me dejó perplejo. Un embarazo, que a sus 20 años su familia no apoyo.
La vi llorar de dolor por su pérdida. A pesar de su edad actual la sentí indefensa como una niña.
Yo nunca supe nada hasta ese momento y pensaba… qué hubiera sido de mi vida si hubiéramos seguido de novios, yo no la hubiera dejado perder algo nuestro.
Vivir esos días a su lado realmente fueron intensos y a la vez me cuestionaba toda mi vida familiar paralela.
Ella despertaba y siempre me decía que me amaba, era precioso escucharla.
Son las 11:30 pm. Vuelvo a Chimbote no puedo dormir, tengo presente su olor, la suavidad de su piel, sus movimientos, sus palabras, sus sentimientos hacia mi, etc.
Son las 7.00 am. Llego a casa y trato de no hacer ruido, para no despertar a mi esposa, pero ella ya está en la cocina preparando el café para ir a trabajar.
La abrazo algo distante, y de seguida me pregunta si me pasa algo…
Algo?… El piso se me mueve, siento que mi vida puede cambiar, no se que hacer, me pasa amor, alegría, dolor, sufrimiento, etc.
¿Cómo poder decirte todo esto sin dañarte?
¿Cómo poder solucionar lo que me sucede?
Pasa el día y estoy por horas pensando solo en aquella mujer, que sacudió mi vida. Trato de valorar si el letargo actual de mi vida matrimonial también depende de mi, eso pasa en cualquier matrimonio, pero siento que ella a penetrado mi piel y mi corazón y me siento feliz al pensarla, al recordarla, al soñar en hacer planes juntos, no puedo negar que me gusta, que me aloca.
Le hable a escondidas mientras sacaba a pasear a mi mascota, me sentía mal de hacerlo mi cómplice, hasta que pude escuchar su voz, pude escuchar que me extrañaba, que le hacía falta, me pedía volver a vernos.
Afloró mi locura de amor y no dejé palabra por decir que le explicara lo bien que me sentía de contactar con ella.
A las 9.20 pm. mi hijo llegó de la Universidad, nos dimos un fuerte abrazo, hablamos como siempre de sus planes.

