Iba caminando una cálida noche de febrero, por las calles del centro de Chimbote; cruzaba la plaza de armas. Aún me faltaba para llegar a la Juguería de mis padres, venía de la casa de unos primos.
Me crucé con tres chicos, algunos años mayores que yo, por ese tiempo tendría unos 13 años. Unos segundos después que pasaron los chicos, sentí un fuerte impacto en la espalda que me tiró a suelo, cerré los ojos del dolor, fueron unos segundos, pero no sabía que había pasado.
Cuando pude abrir los ojos, vi como una niebla, algo borroso… pero de seguida escuché las carcajadas de los chicos que aún viéndome en el suelo me echaron más talco todavía.
Los chicos corrieron gritando: ¡Carnavales, Carnavales!
La verdad es que me costó levantarme, pero más pudo mi orgullo. Llegué a la juguería compungida y a la vez enfadada. Mi padre al verme de lejos soltó la risa; claro tenía el pelo lleno de talco y por las lágrimas el talco se me había pegado en partes de la cara y las pestañas.
No me pude ni sacudir del dolor que traía. Mi padre al verme sollozando me preguntó: ¿Qué te ha pasado?
Le conté lo sucedido y riéndose nuevamente me dijo: Te han dado con un Mata Cholas, ja, ja, ja.Yo le dije: No encuentro la gracia porque me duele y se supone que tendría que ser un juego o algo divertido.
En realidad el nombre venía a cuento; soy una chola a mucho orgullo y del golpe con el Mata Chola caí de un solo porrazo. Me comencé a reír, por lo acerado del nombre.
Mi madre al escucharnos se acercó y señalándole donde me dolía encontró un moretón del tamaño de un puño.El famoso Mata Cholas que vi en mis tiempos, se hacían con medias de Nailon de mujer. Se utilizaba otra media gruesa a la cual se le ponía algo de arena, se enrrollaba y anudaba intentando que quede algo parecido a una pelota pequeña.
Antes de meter la media dentro de la otra, se le agregaba mucho, pero mucho talco.
Al año siguiente vi que usaban el Mata Chola los chicos de mi barrio del Trapecio. Le llegaron a dar en el brazo a una amiga, pero ella todo y el dolor, corrió tras quién le hizo la gracia, desquitándose del golpe. Todo y eso no pararon.
Al rato vi que sigilosamente se dirigían hacia donde estaba con otras amigas y les puedo asegurar que nadie corrió más rápido que yo para mi casa ji ji.El Mata Chola, según quien lo elaboraba podía llegar a ser muy literal.
Lamentablemente había gente que le ponía dentro de la media; manzanas, papa y algún otro otro desalmado le ha puesto hasta piedras.
Debido a incidentes ocasionados por el uso indebido, actualmente está prohibido su uso.

