EL SENTIDO DE LA NAVIDAD

La Navidad que más recuerdo es la del año de 1976. Ese año mis padres nos dijeron que no tendríamos regalos, todo y que nuestra economía iba mejorando.

Tres días antes de Navidad, mi padre nos informó que tendríamos invitados por Navidad. Nos comentó que vendría un buen amigo, el cual tenía tres hijos, su esposa no trabajaba y él había perdido el trabajo, nos lo contó afectado.

Recuerdo haber tenido unos 8 años, y lo primero que supuse fue, otra vez sin regalos. Fuimos un día a la tienda el Hueco en la pared y mi madre nos pidió que la ayudaremos a comprar tres regalos, la miré de seguida asombrada, a lo cual ella contestó de inmediato, no son para ustedes, son para los hijos de estos amigos que nos acompañaran. Yo de seguida pensé, vaya encima ellos tendrán regalos.

Eran 3 niñas; la mayor no llegaba a los 7 años y la menor tenía 3. Mi madre ya tenía claro lo que quería, siendo la compra rápida pues esos días las tiendas estaban repletas. Envolvimos los regalos, les pusimos sus nombres y los dejamos bajo el árbol.

Esa Navidad el árbol tenía dos regalos más para la pareja amiga de mi padre.

Yo conocía al amigo de papá, un hombre grande, que siempre que lo encontrábamos por el centro de Chimbote, el cual se mostraba amable y educado.

Llegada la víspera de Navidad, yo no voy a negar, que no estaba alegre, al no estar de acuerdo con lo que mis padres habían organizado.

Dieron las 10 pm. Y se presentó la familia, las niñas eran agradables y tranquilas, la pequeña, sí quería agarrar las luces, el árbol, el nacimiento, todo.

En la conversación surgió la situación económica del amigo de mi padre, la cual según escuché empeoró debido a un problema de salud, eso me puso triste.

Mi padre como siempre se lució con la comida especial, el Pavo relleno, las ensaladas, el chocolate, todo delicioso, pero yo miraba a la familia y me sorprendía que las niñas comieran tan bien, explico esto porque yo era muy problemática para comer.

Llegaron las 12 en punto, todos nos saludamos, pero papá saludó primero a mi madre y luego a su amigo y le dijo estoy muy contento que nos acompañen, los dos se fundieron en un gran abrazo. Luego papá nos abrazó y nos agradeció el apoyo.

Bueno ahora tocaba abrir los regalos, mamá les guio hacia el árbol, y yo me senté en el sofá. La más pequeña iba en brazos de su padre, las dos mayores caminando, se detuvieron frente al árbol, y miraron a papá y él les dijo, por favor abrir vuestros regalos, el amigo de papá le dijo apenado que ellos no habían traído nada para nosotros, y papá le dijo no tienes de qué preocuparte.

Yo con una cara de pocos amigos

Todo cambió al ver las caritas de las tres niñas, las cuales se transformaron en pura ilusión y alegría.

La más grande abrió su regalo emocionada, pero con cautela y la segunda rompía el envoltorio intentando ver de seguida que era, la pequeña ayudada por su madre abrió su regalo. Verlas emocionadas y sorprendidas me cambió completamente, para mí fue más maravilloso que abrir yo un regalo. No he visto nada más bello que la ilusión en un niño frente a un regalo.

La pequeña abrazaba la muñeca de vestido rosa, la segunda tenía una cocina con su juego de utensilios que ya lo estaba montando y la mayor una bicicleta de tres ruedas.

Mi madre me lo había explicado alguna vez, pero no lo entendí hasta esa Navidad, lo bello que es ver la alegría en otras personas por algo que haces o brindas.

La casa era una fiesta, yo me senté en el suelo ayudando a montar la cocina, la grande le pedía a su padre que monte la bicicleta. Mi padre tenía las herramientas a mano y la pequeña mecía a su muñeca en brazos.

Cuando ya estaban entretenidas, mi padre les dijo que les faltaban abrir sus regalos a la pareja, los cuales se mostraron avergonzados. Mamá le había encargado a su modista hacerle un vestido, y como la Señora era delgada le quedaba perfecto, estaba emocionada y agradecida.

El amigo de mi padre había salido al patio de casa, yo avisé a papá y fuimos a verlo. El regalo lo tenía casi abierto, era una camisa, y tenía un sobre con una tarjeta. Papá se le acercó y le dio dos palmadas en la espalda, a lo que él volteó, estaba a punto de llorar.

Papá como siempre risueño le dijo, venga seguro no te queda la camisa 3X, abre el sobre. Yo me cogí de la pierna de papá, su amigo se acercó y le agradeció por los detalles. Mamá salió a nuestro encuentro y tras ella la esposa, en ese momento abrió el sobre, dentro una pequeña dedicatoria y dinero, Algo que mis padres no nos comentaron.

Ver a un hombre tan grande, llorando emocionado, me rompió el alma, la mujer le abrazó con fuerza, llorando juntos.

Yo me secaba las lágrimas, y papá como siempre ameno, hizo una broma para pasar de ese momento de emoción.

Me quede hasta las 2 am. Jugando con las niñas, mientras recuerdo claramente ver a mis padres compartiendo conversaciones y anécdotas.

La Navidad es un precioso momento de dar, de compartir y aprender a ser felices con la felicidad de los demás.

Desearles una Feliz Navidad a todos los miembros de la página Fotos Antiguas de Chimbote, en especial a nuestro Administrador Miguel Koo Chia. Bendiciones para todos.

También dedico estas líneas a nuestros seres queridos que marcharon dejándonos tan bellos recuerdos en nuestro corazón.

VAMOS A POR MÁS!

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