Qué quieres para tus quince años?
Una gran fiesta!!
Que padre se puede negar, es así como se inicia una maratoniana organización de los padres para celebrar el décimo quinto cumpleaños de su hija, también llamada Fiesta de quince años, Fiesta de quinceañera o Fiesta de quince.
Esta celebración tiene sus orígenes en las grandes culturas precolombinas de México, Aztecas y Mayas, los cuales realizaban los ritos de pubertad para indicar la entrada a la vida adulta.
Con la conquista de los españoles incluyeron en la tradición indígena la misa, pero esta se dejó de practicar.
En el siglo XIX, el emperador de México, Maximiliano y su esposa, Carlota, introdujeron vals y los vestidos.
Mis padres, como la mayoría de padres Chimbotanos, organizaron el Quinceañero de mi hermana. Ella era el ojito derecho de mis padres y tengo que decir que también era mi ídolo, ya que me hubiera gustado de niña y adolescente tener la valentía y coraje que ella demostraba.
Comenzaron con las sesiones maratonianas con la modista, vestidos para las tres mujeres de casa y traje para papá.
En esos años, tuvimos que repartir las invitaciones a cada casa.
Hay un protocolo para la celebración el cual iré describiendo. La ceremonia se puede realizar en la casa familiar o en una sala alquilada. Mis padres alquilaron el local de la Asociación Wha Yoi, un local grande ubicado en la Av. José Pardo cuadra 5, de Chimbote.
La tradición también implica preocuparse por contratar un Grupo musical o un DJ.
La sala de fiesta se decora con globos y cintas del color del vestido de la cumpleañera o en armonía con el color.
También es importante que se sirva una cena o se instale un bufet.
El protocolo detalla que la festividad comienza con la llegada de la quinceañera acompañada de su padre y los demás familiares más allegados. Ha de llegar cuando ya esté la mayoría de invitados.
Aquí es donde se puede observar a la adolescente maquillada, peinada y elegantemente vestida. Mi hermana llevaba un precioso vestido rosado de tirantes.
Estaba guapa, toda una señorita, preciosa y yo muy orgullosa de ser su hermana.
Mi padre, siguiendo el orden de la ceremonia, bailó un vals con mi hermana. Quien lo conocía bien, podía observarlo mirando a mi hermana encantado.
A su al rededor se colocan los amigos de la quinceañera.
La formalidad en el vestir es de rigor y marca el carácter excepcional y solemne de la celebración.
Después del primer baile la quinceañera baila el vals, con los familiares masculinos.
Terminado el baile con los familiares, el padre toma la palabra. Puedo recordar claramente a mi padre muy orgulloso, siempre alegre y chistoso dedicándole unas palabras a mi hermana.
En el discurso se ha de expresar el cariño, amor, orgullo de haber visto crecer y alcanzar los 15 años, etapa decisiva en su marcha hacia la edad adulta y su salida de la infancia.
Finalizado el discurso, en nuestro caso ya habíamos repartido copas con champagne para todos y papá hizo el brindis por mi hermana.
Siguiendo la estructura del evento, servimos la comida, el plato preferido de mi padre: Cabrito. Más de uno repitió el plato.
Después de la comida se les invita a todos a seguir la fiesta bailando música más juvenil y menos formal que el vals.
Los invitados pueden tomar bebidas dependiendo de sus edades.
La música estuvo muy bien, dieron la una de la mañana, muchos jóvenes y familiares ya se habían retirado, yo era de las que seguía bailando.
Ya entrada las dos de la mañana pusieron el huayno, tradicional para dar por finalizada la fiesta, pero hubo que poner tres huaynos más, ya que los invitados no se querían ir.
Venía lo fuerte, desmontar todo y llevar las cosas de Chimbote a casa, a la Urb. El Trapecio.
Ya en casa y después de la ducha, se me fue el sueño, las escenas de la fiesta de quince años pasaban por mi mente. Mi hermana también estaba despierta y supongo como yo, con tantas imágenes bonitas en la retina.
Me hubiera gustado no compartir habitación para no haberla molestado ese día tan especial. Pero yo tenía 13 años y ella tres cajas grandes de regalos, que yo quería ver, pero me fue imposible convencerla.
Para finalizar les aconsejo no discutir y vayan preparando el Quinceañero de sus hijas sin necesidad morir en el intento, o en todo caso, si ya lo celebraron disfruten de las fotos y los bellos recuerdos de una celebración preciosa e inolvidable.
Qué recuerdan de los quinceañeros?

