El Sr. Manuel Guerrero Bazalar, más conocido como
Chiroka, fue un reconocido Patrón de Barco, un gran hombre de Mar.
Nació en 1918 en Huarmey, sus padres eran campesinos. Fue el mayor de 8 hermanos. Marchó a vivir del mar con 7 años, extenuado por la pobreza.
En la adolescencia ya era conocido como un gran cazador de Lobos de Mar.
Trabajó para empresarios españoles como patrón de Barco.
A los 19 años conoció a Luis Banchero Rossi, siendo contratado por ser uno de los mejores Patrones de Barco del Perú.
Cuando nadie encontraba pescado, Chiroka era el único patrón que llegaba con la embarcación llena, y volvía a salir a por más. Por su excelente trabajo y entrega, se ganó la confianza de Luis Banchero Rossi, quien le consideraba su mano derecha entre los reconocidos patrones de su flota.
Su apodo Chiroka, hacía referencia a su marcado apetito sexual, por el cual era conocido en los puertos del Perú.
Se casó en 1959, a los 39 años, con Pola Chunga, a la cual conoce en el Puerto de Paita.
Tuvo 8 hijos; Manuel, Esperanza, Regina, Marlene, Manuel Martín, Janet, Carmen y Alberto (informador).
Un hito en su vida sucedió en 1965, cuando conoció José María Arguedas, escritor y antropólogo peruano.
El laureado escritor se mostró muy interesado por su vida en la mar. Chiroka lo recibió en su hogar, donde conversaron varios días. El Patrón le hablaba sobre su trabajo, realidad social, sus fiestas, política, vicisitudes, pensamientos, etc.
Arguedas le pidió a Chiroka, acompañarlo en una de sus salidas a faenar. Dichoso los ojos que vieron el encuentro de estos dos titanes, unidos por los encantos del mar en la embarcación «Ana María».
Los dos trabajaban; Criroka pescaba para llenar su embarcación, mientras Arguedas se mostraba exhortó en la búsqueda de inspiración, recogida de información, las arduas labores de pesca, historias, y largos diálogos con el Patrón.
De manera escueta, en el ámbito familiar, Chiroka comentó que Arguedas escribía para su libro «El zorro de arriba y el zorro de abajo». Para él, la obra hablaba de la historia de los empresarios y los pescadores de Chimbote.
El Patrón siempre destacó, que mucho de lo que conversaba e informaba al escritor, organizaciones económicas y sociales,
no podía enterarse su jefe, Luis Banchero Rossi, porque le acarrearía conflictos. Según Alberto, su hijo, el escritor cita en su obra póstuma a su padre con otro nombre «Chaucato».
Perteneciendo a realidades diferentes, ambos hombres siguen sus caminos. Por el lado de Chiroka, siempre mostró prudencia al no explicar su fugaz amistad con Arguedas.
En la Navidad del año 1967, Criroka recibe una postal desde París, siendo el remitente José María Arguedas:
“Estimado *Chiroca no sé si se acuerda usted de mí.
Lo visité en su casa y conversamos largo sobre su vida. Creo que volveré a Chimbote y trataré de ganarme un poco más su confianza. Su vida de pescador me causó mucha admiración.
Lo saluda José María Arguedas”.
Arguedas, también le hace llegar su obra “El Sexto”, con una dedicatoria:
“A Chiroca con todo afecto y respeto”.
Arguedas.
Ese mismo año Chiroka y su familia, se trasladan de la Av. Francisco Bolognesi, a vivir a la Urbanización el Trapecio.
El escritor José María Arguedas, muere trágicamente en 1969.
El empresario Luis Banchero Rossi fallece en 1972.
El patrón de barco siguió trabajando, pero debido a sus problemas de salud decidió jubilarse.
El último hijo de Chiroka, Alberto, nace ese mismo año.
Manuel Guerrero Bazalar, vivió su vejez con una pequeña pensión económica. Padeció como muchos pescadores de artritis, sufrió mucho dolor durante su vejez. A los 80 años le detectan cáncer de ganglios linfáticos, luchó contra la enfermedad 4 años, fallece el 2003.
Chiroka fue uno de los mejores Patrones de Barco del Perú. Su hijo nos detalla que tenía cara de malo, pero era buena persona. Era conocido por su fuerte voz, era directo para hablar, recio y curtido por la vida.
Muy buena gente en tierra, pero en la pesca, era considerado todo un soldado de mar. Gritaba y repartía lisuras al personal, pero siempre enseñaba a la tripulación, llegando varios de ellos, a desempeñarse como patrones de barco.
Ganó muy buen dinero, pero también pagaba bien a su tripulación.
También es cierto, que así como ganaban, gastaban sin pensar, en diversión, fiestas, tragos y placeres.
Esa vida de ambivalencia y posiciones contrapuestas donde la banalidad y placeres reinaba a sus anchas, para dar paso a las carencias más básicas, esta vida del hombre de mar, es la que llamó la atención del escritor José María Arguedas.
Nuestro querido Chimbote y su grandiosa Bahía de Ferrol fueron fieles testigos de la simbiosis entre Chiroke y Arguedas.
Llegados a este punto y según mis investigaciones, Chiroka sirve de inspiración para engendrar al personaje Chaucato, en la obra póstuma de José María Arguedas; «El zorro de arriba y el zorro de abajo».
Chaucato encubre el pensamiento e ideales de Chiroka, así como también, de José María Arguedas.
* José María Arguedas escribía Chiroca con «c» en la penúltima letra.
Dedicada a los pescadores, hombres de mar que trabajaron y trabajan en nuestro querido puerto, Chimbote.
Agradecer de manera especial a Alberto Guerrero Chunga, y a su familia por la confianza hacia mi persona, al brindarme la posibilidad de contar parte de su historia.
«Siempre orgullosos de ti padre querido y recordado». Alberto Guerrero Chunga.
FOTO: Albún familiar Guerrero Chunga. Fiesta entre Patrones y motoristas. Manuel Guerrero Bazalar-Chiroka (costado izquierdo), Luis Banchero Rossi, Thomas Luna-Cahueche, José Alvarado-Celendin.

