Chimbote

Iba corriendo solo por la montaña, a primeras horas de la mañana. Es precioso, hay más humedad y llegas a sentir claramente el aroma a tierra mojada, vez entre los arboles la luz del día que va cambiando de posición y una liguera neblina que da cierto aire fantasmal. Para mi el correr en un relajo tanto del cuerpo como de la mente. Ha veces la cabeza juega malas pasadas, comienzas a preguntarte para que corres ero yo recomiendo y que me funciona hacerme historias para distraerme, o centrarse en lo que estas observando en el presente para tener calma.

De depende vislumbré algo que se movía, en un primer momento no identifique que era, seguí corriendo pero nuevamente sentí movimiento, la luz y la neblina no me dejaron verlo de cuerpo entero, pero esta vez el se movió, de estructura perfecta, atlético, pelaje brillante, me tope con un Fantasma Gris. Se acercó a paso firme, no puedo negar que me quede helado, no sabía como reaccionaría, si me atacaría, si estaba perdido, o simplemente quería saludar. no quise mirar y sentí como me olfateaba, volví a respirar, le puse la mano delante, el retrocedió me vio nuevamente y marcho corriendo.

Era un Braco de Weimar, un perro de caza, de los más hermosos y elegantes que he visto.

Retome el trote recordando al animal y a unos 15 kilómetros me crucé nuevamente con el, esta vez estaba acompañado de su dueño. Me dedicó una mirada más afable que la interior y corrió a darme el encuentro, su amo lo llamó y le dijo que no me molestara. Fascinado por el perro me detuve trotando y le pregunte todo lo relacionado con su tenencia y crianza. El amo muy amable me explico entre otras cosas que era un excelente compañero para correr, muy fiel y seguidor. que necesitaban mucha actividad y un poco de disciplina, mientras hablábamos, que fueron unos 5 minutos Fiti como se llamaba el perro, se sentó, parecía que sabía que le dedicábamos unas palabras porqué dejaba ver su porte, estiraba el cuello con elegancia y suavidad. Al pequeño movimiento de su dueño Fiti de seguida se reincorporó a su su lado moviendo la cola, se despidió el amo y los vi partir. Desde ese momento no pude sacarme a Fiti de la cabeza, a ese Fantasma Gris que yo también quería en mi vida.

Me costó convencer a mi pareja, la oposición básicamente se sustentaba en que teníamos que limpiar más seguido la casa. A los meses de una exhaustiva búsqueda por parte de ella, nos dirigíamos a una zona montañosa de Dos Ríos al interior de Cataluña para conocer al criador.

Aparte les contaremos las peripecias que pasamos con personas poco profesionales que se dedican a estafar en este rubro.

Unos 20minutos antes de llegar el terreno es agreste, reíamos con mi pareja del temor a caer en una nueva estafa. Nos atendió María José de los criadores «Els Gegants d’Argent», nos explicó todo y más resumido, una persona muy afable de buen trato. Yo veía las enormes jaulas en la terraza. Nos llevó a conocer a los padres, no puedo negar que me olvidé de todo, nos acercamos a las jaulas enormes y ahí estaba el semental de moda de esa temporada Fiti, al costado en otra jaula la madre una hembra que habían traído de otra de otro criador. Fiti se acercó a la puerta y se paró en dos patas mientras ladraba, yo embelesado. La hembra más delicada como siempre.

Regresamos nuevamente a casa y nos explicó que la próxima camada era para entregar el mes de abril, había de pasar unos meses. le confirmamos que queríamos un macho, sin cortar la cola.

Salí emocionado, feliz, pero en el coche mi pareja me dice, has visto lo enorme que es, pesa entre 40 a 42 kilos… Yo no quería entender, pero claro mi pareja tiene una secuela en el brazo izquierdo y no puede cargar ni hacer fuerzas con el. Yo solo callé miraba el camino agreste e incluso me imaginaba corriendo con mi mascota por esa zona, me abstraje, escuchaba que hablaba pero no entendía lo que me decía hasta que de repente me dice seria me estas escuchando, yo no me puedo hacer cargo de el, recuerdo haber detenido el coche, bajé, respiré hondo, abrí la puerta del lado de mi pareja y me senté a su lado, le dije que lo sentía mucho, pero que yo no lo veía tan grande. Ella me cogió de la cara dirigiéndome hacia su mirada y me dijo, realmente lo quieres??

Antes de eso tenía la cara desencajada, le vi la mirada y sonreí, le di un fuerte abrazo, la conocía y sabía que diría que si a lo que yo quisiera por tal de contentarme. Gracias, gracias.

Al mes de nacido volvimos a pasar por el camino agreste ilusionados por ver a nuestro fantasmita gris. Oh fue precioso ver a la madre con sus cinco crías, una camada pequeña para lo que se está acostumbrado que tengan los Bracos, camadas de once crías. Aún no sabíamos cual nos tocaría, pero ver sus ojos azules y su pelo gris, tan bellos y frágiles, nos llenaron de alegría.

A los dos meses y unos días recogimos a nuestra mascota, solo quedaban dos, los dejaron correr y uno de ellos al intentarlo coger mi pareja le clavo el diente por lo que nos decantamos por el otro. Nos entregaron la cartilla de vacunas, yo cargaba a mi mascota, mi pareja se acercó y me enseñó la fecha de nacimiento, 25 de Enero del 2016, la misma fecha en la que nos conocimos, teníamos claro que era el nuestro.

Lo trasladamos en una caja abierta en la maletera de nuestra furgoneta, fue llorando casi todo el viaje. En casa lo esperaba su casita, sus mantas, sus juguetes. Al entrar a casa lo vimos caminar y le costaba por estar acostumbrado a hacerlo en tierra. Lo dejamos oler todo, se meó en la sala, comió algo de pienso y durmió cansado la primera noche.

Nosotros ilusionados, algo nerviosos y a la expectativa. Esa noche no dormí casi nada pensando en nuestra nueva mascota.

VAMOS A POR MÁS!

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