Todos pasamos por malas épocas; enfermedades, negocios que no van bien, discusiones, malos momentos, etc. En algunos casos pasa todo junto, yo me doy cuenta cuando parece que todo va a explotar por los aires, y es en ese momento donde recurro al uso del palo santo.
Lo recuerdo desde que tengo uso de razón, mi madre pedía a personas conocidas en el tema, que hagan «la limpia de casa». Para mí es parte de las costumbres aprendidas.
En España también se consigue el palo santo, pero es más utilizado por los lugareños como incienso, según el feng shiu y/o el yoga.
En mi tierra lo empleo acompañado de ruda mojada en agua bendita, y siempre me ha dado buenos resultados. Les explico como aprendí a usarlo: de preferencia un día jueves de fin de mes.
Se enciende el palo santo unos minutos, luego se apaga dejando que el trozo de madera desprenda su humo sin apagarse. Lo importante es comenzar por la última habitación de la casa, pasando por todas las habitaciones y estancias.
Se coloca el cuenco de fierro o barro, en medio de la habitación, donde el palo santo va humeando, en la mano derecha el ramo de ruda dando golpecitos en las paredes y muebles. Mientras se pide que salgan las malas energías, que lo malo marche de casa y de sus habitantes, que llegue la armonía y la paz.
Cuando terminamos, la puerta principal, se abre completamente y con voz firme se echa la mala energía hacia afuera de la casa y se pide que entre la buena energía. Se pide con convencimiento para que después vean los buenos resultados.
¿Conoces otra manera de utilizarlo?
El Palo Santo también llamado madera sagrada, es una corteza de árbol, conocida desde la antigüedad. El árbol del cual proviene el Palo Santo se conoce con el nombre botánico Bursera graveolens, pertenece a la familia de los árboles bálsamos.
Crece principalmente en América Central y del Sur; Perú, Ecuador, Guatemala, Costa Rica, Honduras y México. En Perú el árbol está oficialmente protegido. Esto significa que solo la madera naturalmente muerta puede venderse para ahumar.
Tradicionalmente, la madera muerta recolectada se almacena durante al menos cuatro años para que pueda desarrollar todo su efecto cuando se quema.
Nuestros antepasados lo empleaban, se dice que el humo tiene propiedades beneficiosas para el cuerpo, la mente y el alma, y que tiene la capacidad de limpiar espiritualmente las habitaciones y garantizar el bienestar y la relajación.
Tiene múltiples usos y puedes aprovechar sus buenas propiedades de diferentes maneras, desde quemándolo y dejando que su humo blanco actúe en tu entorno, hasta recurriendo a sus aceites esenciales.

