LAS VENTANAS DE CEMENTO DE CHIMBOTE

Las ventanas de cemento en Chimbote se ponen de moda a inicios de los 70. Siendo el fabricante más conocido el Sr. José Laureano Villalva Huaccha.


El Sr. Villalva nació en Cajabamba, Cajamarca. Tuvo 6 hermanos, pero él fue entregado a una familia acomodada de Lima, con 4 años.


La familia vivía en Miraflores. A los 5 años se pierde jugando con su honda (huaraca), por la orilla del mar.
Se encuentra con dos hermanos que estaban pescando y al no recordar donde era la casa ni los nombres de sus padrinos, esta familia que vivía en Surco se hacen cargo de él.


Esta nueva familia se dedicaba a la albañilería, trabajo que el Sr. Villalva Prueba a la adolescencia, pero no le gustó.


En Barranco consigue trabajo de ayudante en un taller de escultura, que se dedicaba a los moldeados, lápidas, esculturas, trabajaban con mármol, yeso.

El dueño viajaba mucho por sus encargos y dejaba a un maestro a cargo.
Con el tiempo el Sr. Villalva aprende el oficio y se convierte en maestro del taller.


Con 24 años regresa a Cajabamba donde se reencuentra con sus hermanos, lamentablemente su madre ya había fallecido.
A los 25 años conoce a la Sra. Teresa Felipa, de familia acomodada de origen iqueño.

Al no estar de acuerdo la familia, con la relación, el Sr. VIllalva roba a Teresa Felipa, cuando ella tenía 18 años.
El Sr. Villalva llega a tener tres hijos. En 1941 el Perú entra en guerra con Ecuador, y el trabajo era escaso. Teresa Felipa muere con su tercer hijo, al dar a luz.


Estando solo con los dos niños, la familia de su esposa se lleva a su hija mayor, Clara Eumelia Villalva Felipa, y el hijo que se queda con él, fallece por una deficiente alimentación.


Con los años el Sr. Villalva asume trabajos importantes, como la restauración del palacio de Justicia de Lima, y vuelve a vivir con la que sería su única hija, a la cual ingresa a un internado de Monjas, compartiendo los fines de semana.
Cuando su hija tuvo 17 años marchan a Pacasmayo para restaurar la Iglesia.


En 1963 se trasladan a Chimbote, al tener el Sr. Villalva varios hermanos maternos en nuestra ciudad.


Por lo que comentaba, Chimbote era todo un arenal, había muchos pantanos, y ratas en el centro. Padre e hija se instalan en La Florida, en el Jr. Huancavelica, a la altura del Colegio Politécnico, donde tenían su casita y el taller.


El Sr. Villalva trabajaba haciendo techos, molduras, separadores de ambiente, etc. Ya se hacían las ventanas de cemento básicas, cuadradas. En 1965 innova hacer las ventanas con molduras, hace muchas ventanas para La Florida y la Urb. El Trapecio.


Por esos tiempos llegan unos familiares de Paijan Trujillo, entre ellos el Sr. Mario Diaz Casas, a quien para ayudarlo lo contrata como ayudante de su taller.


La hija del Sr. Villalva y Mario Diaz comienzan una relación que el Sr. Villalva corta echándolo del trabajo, «Cómo te vas a casar con mi ayudante», pero la relación continuó a escondidas y al quedarse en estado su hija el Sr. Villalva vuelve a contratar a quien sería su yerno. Llegando a tener seis nietos entre ellos Mario Diaz, nuestro informante.


En 1969 lo busca el padre Julio Roos, uno de los encargados de la construcción del Colegio Mundo Mejor, a quienes les fabrican y colocan las ventanas de cemento.


La empresa ya era conocida como Representaciones Villalva, el abuelo se encargaba de los contratos. Trabajaba con ellos Mario Diaz su yerno, y dos ayudantes más.


En 1970, el año del terremoto el negocio iba muy bien, pero lamentablemente siempre fue administrado por el Sr. Villalva, pagándole un sueldo a los familiares que trabajaban con él. El Sr. Villalva no controlaba bien sus gastos y no permitía que nadie se meta. Le agradaba la vida social, tomar sus tragos y disfrutar de la vida.


En 1973 pierde el terreno de La Florida, presuntamente por una estafa, al poco tiempo consigue un terreno grande para su casa y taller, en la Av. Enrique Meiggs a la altura de lubricantes Carrillo.


La hija y su familia se mudan a vivir a Primero de Mayo.


En 1975 lo busca el padre Antonio Bach, de Fe y Alegría y consiguen el acuerdo para fabricar todas las ventanas para los colegios existentes en Perú. Construían las ventanas en Chimbote y eran trasladadas en tráiler hasta Lima, Trujillo, Chiclayo, etc.


Por su parte el nieto del Sr. Villalva, Mario Diaz, en el 1979 cursando 5º de primaria ya ayudaba en el taller, dejando años después los estudios.


En 1980 el Sr. Villalva frecuentaba el Club Atlético Portero, de su anterior barrio donde hacía vida social, regresando a horas de la madrugada, habiendo sufrido más de dos asaltos.


En 1984 venden su local de la Av. Enrique Meiggs, a sugerencia de la familia para evitar los asaltos, pero como siempre del dinero, solo sabía él.


El taller y su vivienda se trasladan a casa de su hija en Primero de Mayo. Trabajaban para él tres nietos y su yerno trabajaba medio tiempo (Chófer de la Municipalidad de Chimbote).


Este mismo año el Sr. Villalva viaja a Lima y contacta nuevamente con Fe y Alegría, proponiéndoles fabricar las ventanas en Surco en el terreno de sus familiares para una entrega más rápida. Estuvieron en Lima 3 meses trabajando, todo el equipo.


El nieto Mario Villalva a los 18 años, ya tenía pareja, pero no se acostumbraba en Lima sin su mujer.


Tenían dificultades con el taller que habían montado en Surco y Fe y Alegría les brinda un terreno grande en el colegio de Cantogrande, donde instalan su taller y algunas habitaciones para vivir. Su nieto Mario Villalva va con su pareja.Fueron por dos años, pero se quedaron 9 años del 1990 a 1999.


El Sr. Villalva viéndose mayor, les dice a sus nietos que dividiría las ganancias en tres partes iguales.


El Sr. Villalva comienza a tener problemas de vista, llega a operarse, pero pierde la visión por no seguir los consejos médicos.


El Sr. Villalva fallece en 1995, en Chimbote y sus restos reposan en el cementerio Divino Maestro.


El trabajo fue asumido por sus dos nietos Diaz Villalva. En 1999 la familia regresa a Chimbote y siguen trabajando con Fe y Alegría.


En el 2005 cierran la empresa, debido a la fuerte devaluación de la moneda, los nuevos presupuestos no fueron aceptados por Fe y Alegría y ya habían pasado de moda las ventanas de cemento.


Agradecer al Sr. Mario Diaz Villalva, nieto del Sr. Villalva por su colaboración y confianza depositada en mi persona, para escribir parte de la historia familiar relacionada con la fabricación de ventanas de cemento en Chimbote.

VAMOS A POR MÁS!

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