De buena mañana, a poca distancia de Chimbote, visité Santa, en mi último viaje a Perú. Conocí gente estupenda que se preocupa por dar a conocer el turismo, la cultura, costumbres y gastronomía de la zona.

Luego de recorrer la Hacienda Garatea, y la Huaca, nos dirigíamos hacia la playa y le pedí al conductor de la combi, detenerse en una casa o restaurante que había visto al pasar, y me había llamado la atención.

Se trataba de una casa de familia Santeña, ubicada en una esquina del Jr. Pachitea. A lo lejos había visto una gran olla humeante, y una rejilla de fierro, donde se preparaba Chancho al Palo. Todo se cocinaba con leña.

Quien se encargaba del cuidado era uno de los hijos de la matriarca, el cual que estaba de visita.

Me presenté y le pedí permiso para tomar unas fotos. La familia salió para ver quien era. Me comentaron que se reunían y preparaban Shambar y Chanco al Palo.

Es increíble lo agradable que es ver nuestras costumbres, recorriendo las calles de Santa.

Luego de conversar, tomar las fotos y videos, como me esperaban, me despedí de seguida, agradecida por la atención, pero me detuvieron y me dieron un buen trozo de chancho al palo, que agradecí por supuesto y que pude deleitar con quienes me acompañaban.

Ahora bien, les explico que las primeras recetas de Shambar, nacieron en la época colonial tras la llegada de los españoles al Perú.

Fue en las haciendas de las provincias de Otuzco, Santiago de Chuco y Sánchez Carrión, en la región de La Libertad, donde se inició su preparación combinando ingredientes peruanos, principalmente andinos, junto con la técnica culinaria española del cocido.

El Shambar es una consistente mezcla de menestras, entre granos de trigo, habas, garbanzos y frejoles; carnes de pollo, jamón y lechón y todo tipo de ajíes y hierbas, enamora tan solo por su exquisito aroma.

Por otra parte, el origen del Chancho al Palo se remonta al norte chico, en concreto a la zona de Huaral, durante la década del ochenta.

Muchos le atribuyen su preparación a dos hermanos, Carlos y Roberto Ramírez, quienes cocinaban el chancho de forma diferente: es decir, con unas rejas cuya función es contener a presión la carne entre ambos extremos, que se va asando a fuego de leña, platillo que se volvió popular.

Volviendo a hablar de Santa, destacar que el pasado 16 de noviembre se celebró los 204 años de la Batalla del Puerto de Santa. Mediante la narración quiero agradecer a la gente Santeña, a sus mujeres que demuestran su fuerza y tesón, no solamente por sacar adelante a sus familias sino también a su querida ciudad, orgullosos de su tierra.

Gracias por la calidez de vuestro trato del que estaré siempre agradecida.

Dedicada a; Leslye Valdiviezo Murillo, Janet Chavez Guevara, Jorge Luis Longobardi, Toletino, Margot de la Cruz, y a los integrantes de Santa Rescata por su importante y necesaria labor.

VAMOS A POR MÁS!

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