EL HÁBITO E INICIO DE LA DEVOCIÓN EN CHIMBOTE
Según los historiadores, el hábito es el símbolo de la penitencia, pero no es algo tenga que ver directamente con El Señor de los Milagros.
Su origen se remonta a la visión que tuvo una mujer procedente de Guayaquil, de nombre Antonia Maldonado, quien llegó al Perú y vivió en el Callao.
A sus 20 años, su madre la obligó a casarse con un hombre adinerado, el Sr. Alonso Quintanilla, pero al no quererlo nunca llegó a consumarse el matrimonio.
El esposo murió de una extraña enfermedad al poco de casarse. Al quedarse viuda, Antonia Maldonado, dedicó su vida a servir a Dios.
Una noche, cuando estaba rezando, tuvo una visión en la cual vio a Cristo con una túnica morada, la soga al cuello y una corona de espinas en la cabeza; y escucho que Jesús le decia: “Mi madre ha dado su traje de pureza para hábito a otras almas, y yo te doy mi traje y hábito con que anduve en el mundo; estima mucho este favor, que a nadie se ha dado mi santa túnica”.
Años después Antonia fundó un beaterio en el Callao, denominado Colegio de Nazarenas, cuyo hábito era morado, cómo lo había soñado.
Posteriormente, el hábito fue usado por los mayordomos del monasterio de las Nazarenas y, con el tiempo, por los fieles devotos.
Actualmente, los hombres lucen una túnica con dos aberturas en los brazos, sin mangas, sobre la cual va el capote, y con el cordón en el cuello.
Por su parte, la mujeres llevan una túnica por debajo de la rodilla, con mangas y con un cordón a la altura de la cintura. Las que pertenecen a la hermandad usan un velo blanco en la cabeza.
Tanto los hombres como las mujeres, colocan a la altura del corazón un detente con la imagen del Señor de los Milagros. El cordón blanco de reo representa el cautiverio, que Cristo pasó camino al Calvario.
La devoción por el Cristo Morado se incrementó en todo el Perú, en el caso de Chimbote a inicios del año 1945, los esposos Juan Mantilla y Rosa Díaz de Mantilla inician la devoción a la venerada imagen del «Señor de los Milagros» en su domicilio Jr. 5 esquinas y Av. Buenos Aires.
La familia dona un terreno entre 1950 y 1951, para la construcción de la Capilla «Señor de los Milagros», contando con la ayuda del R.P. Marcos Libardoni. A inciativa del Padre Marino Strinati se hizo pintar la efigie de la venerada imagen del «Señor de los Milagros», dando el encargo a la Sra. Rosa Roca de Percovich.
El 18 de abril de 1959, por Decreto Episcopal de la Curia Diocesana se designó como sede Parroquial la Capilla del «Señor de los Milagros», nombrándose como Párroco por decreto de la misma fecha a R.P. Victor Esteban Bustos Ramírez.
FELIZ AÑO NAZARENO 2023, recibamos el mes de octubre con el corazón sincero y lleno de amor hacia nuestro Señor de los Milagros, estamos a tu espera Señor.

