Siete de la mañana, esperando que el carro que va hacia la sierra de Ancash se llene.
Hace mucho en Chimbote y otras ciudades del Perú nos hemos acostumbrado a tomar desayuno en los puestos ambulantes.
A una calle entre la intersección del Jr. Pizarro y Prolongación Buenos Aires pude encontrar a esta preciosa Chimbotana.
– Hola, ¿Tienes pan con camote y huevo?
– No, lo vendo por separado, pero se lo preparo.
Pedí un vaso se Maca, buenísima y calentita, pero los patas saladas somos de buen comer así que repetí pan y maca.
Particularmente me gusta desayunar algo caliente; Quinua, Champús, Maca. Soy más de jugos, al medio día o por la tarde.
La venta ambulatoria en otros países está prohibida, y aunque viva hace algunos años fuera, extrañaba mucho poder tomar desayunos propios de mi querido Chimbote. Realmente están muy buenos y nos aseguramos un buen desayuno.
Cuando visitas tu ciudad después de tiempo, nos repiten; cuidado con el agua, las infecciones y demás, pero he de decir que tomé una pastilla que me recomendaron, y no he sufrido problemas de ese tipo.
Bueno, ya me llamaban para viajar.
He de destacar que la joven del puesto, tenia todo limpio, muy amable y risueña. Le pedí permiso para tomarle una foto y aunque se pudo colorada, aceptó.
Gracias, paisana, saludos y que vaya muy bien el negocio.
Dedicado a las mujeres y hombres Chimbotanos, que por necesidad se buscan la vida trabajando honradamente.

