Muy blanca, ojos claros, de rasgos finos, delgada, de mucha presencia, yo no le veía parecido a mi, pero claro que puedo decir como Chola Mestiza, a todo orgullo, con tantas variantes de países de origen en mis antepasados.
Mi abuela paterna Ana Wekselman Sabisky nació en Perú, pero como es obvio tenía descendencia extranjera. Mis bisabuelos Joseph Wekselman y Ana Sabisky provienen de Kiev, Rusia.
Mis abuelos paternos se conocieron y se casaron en Chiclayo. El abuelo Ramón Lora Cabrejos, por lo que se sabe era de descendencia Española, de Galicia y también parte Italiana. Lo único que recuerdo del abuelo es que viajamos muchas horas para conocerlo, Chiclayo, yo tendría unos 10 años, luego de abrazarlo me dijo, «no me llames abuelo, no soy tan viejo», nunca más lo volví a ver.
Mis abuelos tuvieron cinco hijos varones. La familia se trasladó a vivir a Trujillo donde nace su último hijo. Mis abuelos se separaron.
La abuela Ana tuvo la fuerza y el coraje para sacar adelante a sus hijos. Ella daba pensión de comida en su casa. Cuando la visitábamos en Trujillo, recuerdo que al pasar por el comedor, veía una mesa grande, con la cubertería montada a la espera del siguiente servicio.
Mi padre estudió en el Colegio Seminario San Carlos y San Marcelo de Trujillo donde fue conocido por jugar básquet.
Al parecer mi padre marchó de casa entre los 15 o 16 años, ayudando económicamente en lo que podía a la familia.
Mi abuela Ana era una persona educada, correcta, no la recuerdo muy cercana, pero sus ojos siempre te demostraban amor y ternura.
De pequeña vi la primera televisión en su casa, recuerdo que no nos dejaba prenderla sin su autorización, pero cuando salía, papá era quién la encendía.
La abuela Ana, siempre nos visitaba en Semana Santa, salíamos a pasear o a dar una vuelta por el Trapecio o por la Plaza de Armas de Chimbote, ella se alistaba siempre muy elegante y distinguida y nunca, nunca salía sin pintarse las cejas y los labios, era coqueta y guapa.
Luego de pasear nos quedábamos horas de horas viendo las películas que repetían una y otra vez en la televisión; Ben-Hur con Charlton Heston una de mis preferidas, ganó 11 Oscars. Los 10 mandamientos con Charlton Heston, Barrabás con Anthony Quinn, Las Sandalias del Pescador con Anthony Quinn y Laurence Olivier, Quo Vadis con Robert Taylor y Deborah Kerr, Espartaco con Kirk Douglas, entre otras.
Las detallo por que tanto mi abuela como mi padre tenían como hobby saber las películas y sus actores. Hacían un trabajo de memoria increíble que implicaba una libreta donde llevaban sus apuntes. El año pasado me hicieron llegar una foto de la libreta de mi abuela, sus apuntes, su letra, mi admiración, tal y como la recordaba por años.
Mi madre siempre se mostraba muy prudente con ella, claro era su suegra. Sabía que era la adoración de mi padre. Él siempre que podía y hasta los últimos días de vida de mi abuela, viajaba a verla.
Aprovecho para destacar que entre los años 80 mi tío Ramón Lora Wekselman, radicó por algunos años en Chimbote, tras un contrato con SiderPerú por la venta de calzado escolar y deportivo abrieron la zapatería Líder que se ubico en el Jr. Ladislao Espinar a media calle antes del Mercado Modelo. Muchos Chimbotanos no los relacionan como hermanos.
A partir de mi adolescencia disfrutaba mucho más de la visita de mi abuela Ana, le explicaba cosas del colegio, de la Universidad o me metía con el último de mis tíos, siempre buscándole la gracia, recuerdo mucho su risa dulce y agradable y sus ojos vivarachos con los que me pedía seguir.
Nunca le escuche un tono alto o discutir. Ella fue y será siempre un ejemplo de perseverancia, trabajo y educación para nuestra familia.
Ana Wekselman Sabisky murió el 19/10/2012, en paz descanse y de Dios goce.

