AHORA SÉ QUE PUDIMOS ESTAR JUNTOS

Chimbote

Ella es una niña de ojos grandes, es delgada, tímida y cada vez que la veo, siento esas mariposas en el estómago, de las que todos hablan. La primera vez que la vi fue en el bus de su colegio y desde entonces no puedo dejar de pensar en ella.
Vivíamos en la misma urbanización, la tenía muy bien ubicada, pero no pertenecía a mi grupo de amigos.

La veo cuando no me mira, trato de seguir sus pasos, aunque sea para observarla de lejos y si pasa por mi lado me erizo y pienso que perderé el equilibrio de los nervios.

Ya somos adolescentes y por cosas del destino llevamos un curso juntos. Cogí una excelente ubicación en el aula para contemplarla mejor.
Le doy vueltas y vueltas al tema y no me atrevo a hablarle. Ella es reservada y yo igual, seguro que si le hablo, nos quedaremos mudos. Soy un buen amigo y bromista, pero con ella, no hay manera, pienso que haré el ridículo.
Pasa el tiempo y algún día la he visto con mi hermana Verónica, la Ñata. También me la encontré algunos días en mi propia casa!!!
Que hago…!!!

No soy capaz de decirle a la Ñata, que me la presente o que me gusta, seguro que no pararía de decirme que me declare.
Somos una familia unida, visité a mi prima Charito que quiero tanto. Siempre hablamos de muchas cosas, a ella también le agrada leer como a mí. De repente va y me pregunta si tengo alguna novia. Hay si supieras prima…

Charlando me dice que seré una buena pareja, porqué soy un buen chico, cariñoso, educado, culto y que seguro tengo a alguien que me gusta. Conversaciones van, conversaciones vienen, le llegué a contar lo de la niña de los ojos grandes, previo pacto de silencio, claro está. Charito la conoce y me dice que confíe en mí, que le hable, que me haga su amigo y que si es para que estemos juntos, ya se dará el caso.

De regreso a casa, me siento aliviado porque tengo alguien con quien hablar de mis sentimientos.
Llega la hora de concretar mis estudios universitarios, pero también me viene a la mente pensar, en la niña de los ojos grandes, quizás ya no la veré nunca más, pienso si se quedará en Chimbote, no sé ni que estudiará, ni a donde irá a estudiar.

Por mi parte, me traslade a Lima por los estudios. Ya he terminado mi carrera, tengo un trabajo que me agrada. Vivo con mis padres, y lo prefiero porque así los acompaño en su vejez.

Me agrada mucho el grupo de amigos que tengo, hay confianza mutua y siempre me buscan, como en el trabajo, si me necesitan. No puedo negar que he tenido algún afer, pero nada serio, gracias a Dios mi vida es tranquila.

Hoy he recordado a esa niña que siempre me gusto, pensando que será de ella?, ya estará trabajando?, habrá regresado a Chimbote?, ya estará casada?, me gustaría, al menos saber de su vida.

Siguen pasando los años y de repente, escucho que mi hermana tiene contacto con la niña de ojos grandes, que la llama, que habla con ella y entre otras cosas, le esta diciendo, que a mí… me gustaba!!!
Espera no!!!
Dios que vergüenza, dirá que soy incapaz de decírselo…
Y cómo lo sabe mi hermana..?
Se lo contó Charito, pero si me prometió no decirlo!!!
Qué esta pasando…?

Mi hermana me habla y también mi prima, las escucho emocionadas, me dicen que la niña de los ojos grandes les ha dicho que, yo le llamaba la atención, pero que era muy serio.

No, no, no era serio, estaba de los nervios.
También les ha dicho, que ella no salía mucho, pero que si me hubiera atrevido a decirle que me gustaba, ella hubiera aceptado conocerme, porque le parecía guapo, era alto, inteligente, pero muy reservado.
Ha dicho todo eso de mí!!
Y de repente escucho a la Ñata decirme, Javi ella esta casada, hace muchos años. No pasa nada créeme, ella se ha sentido alagada, se lo contamos… porqué… tú ya no se lo podrás decir.
De repente me invadió un tremendo escalofríos, sentí incertidumbre, me lleve las manos a la cara, pero… me di cuenta de lo que hablaban, claro que me di cuenta!!!
Yo ya no podía, decirle a la niña de ojos grandes que me gustaba, que me encantaban sus ojos y su manera de ser, que me llamaba su risa, y me atrapaba su andar.

Ya no podía darle un beso, ni siquiera tocarla o simplemente, darle la mano. Ya nunca podría… porqué se me pasó el tiempo… y la vida, y la niña de ojos grandes siguió su camino.
Hoy 21 de agosto del 2020, ella acompaña a mi familia, en mí misa de honras.

Mamita, Charito, Ñata, quiero que sepan que no estoy triste, ni enfadado, estoy bien, estoy tranquilo porque al fin sé que pudo haber pasado algo entre los dos.
In memoriam de Carlos Javier Castañeda Burgos, de su hermana Verónica Castañeda Aldred.

«Te llevo por siempre
en mi corazón hermano mío».

VAMOS A POR MÁS!

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